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Robo de combustible: el eterno talón de Aquiles de Pemex

El alto precio de las gasolinas en las Estaciones de Servicio, aunado a los litros de 900ml han sido el detonante para la compra y venta ilegal de éstas.

Por Daniela Loredo

Con el aumento a los combustibles a principios de año la fama de los huachicoleros creció, así como sus zonas de operación, teniendo hoy por hoy a Tamaulipas, Guanajuato, Sinaloa, Jalisco, Querétaro y Puebla a su completa merced para extraer combustible y posteriormente, venderlo en el mercado negro.

Su expansión no ha sido solo territorial sino también social ya que quienes antes se dedicaban a trabajar honrada u honestamente, han migrado a esta actividad ilícita en busca de mayores ingresos a pesar del riesgo que esto implica: desde operativos de soldados, policías federales, estatales y municipales hasta incendios en algún punto del ducto.

La postura tanto de la Secretaría de Energía como de Pemex ha sido tajante de palabra, pero carente de acción; el mismo titular de la Sener Pedro Joaquín Coldwell reconoció públicamente lo difícil que ha resultado erradicar este delito mientras que González Anaya, director general de Pemex ha sostenido reuniones con parte del gabinete presidencial en busca de estrategias para combatir a los huachicoleros.

Daño colateral

El combustible robado que llegó a venderse hasta en las redes sociales (Facebook) y que le ha generado a Pemex pérdidas en litros superiores a los 15 mil millones pareciera ser una ganga para el automovilista quien sólo debe pagar gar entre $8 y $10 el litro de gasolina en lugar de los $16 que cuesta el litro en una Estación de Servicio.

De momento, la ganancia es evidente al pagar la mitad del precio establecido por la Comisión Reguladora de Energía, pero como dicen: “lo barato sale caro” ya que el vehículo, a la larga, presenta severas fallas mecánicas que comienzan con un desperfecto en el sistema de carburación hasta un daño total en la máquina del motor; con tales reparaciones, el ahorro de un principio no tiene margen de comparación.

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Al respecto, estudios han determinado algunas causas por las que el hidrocarburo ilegal puede lacerar tanto a los automóviles siendo las principales, la presencia de partículas en el combustible que obstruyen los sistemas de inyección; gasolina rebajada con condensados de sistemas de refinación de gas L.P., con desperdicios e incluso agua.

Asimismo, está el diésel o gasolina contaminada con tierra de cuando se extrae de las tomas clandestinas o bien adherida de los contenedores utilizados por los criminales para almacenarlo.

Conocimiento en contra

Justo hace dos años que Pemex sufrió uno de los recortes presupuestales más altos en su historia y pasó por una lluvia de despidos en su personal, los huachicoleros tomaron más fuerza. ¿Casualidad o coincidencia? La realidad es que, para saber el momento, el cómo y dónde perforar un ducto requiere algo más que un simple golpe de suerte, hablamos de un conocimiento profundo del tema.

Esto ha llevado a más de uno a vincular al personal de Pemex con el robo de combustible y por si fuera poco a que las mismas Estaciones de Servicio compren el hidrocarburo hurtado.

Puebla es el mejor ejemplo de ello, y es que además de que en sólo un año el número de tomas clandestinas incrementó considerablemente al no sólo concentrarse el robo en el Triángulo Rojo, sino en 27 municipios más, hubo un lapso de tiempo en el que las mismas gasolineras no adquirían el combustible de Pemex.

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La Ley es la Ley

Ser huachicolero no sólo es perforar el ducto y comercializarlo, en fines jurídicos, formar parte de la red quien ayuda a extraerlo (complicidad), encubre y lo compra.

De acuerdo con el Código Penal Federal, Artículo 368 Quáter, cualquiera que cumpla con los siguientes puntos puede ser procesado por la máxima autoridad:

  • Se sancionará a quien posea o resguarde de manera ilícita petróleo crudo o hidrocarburos refinados, procesados o sus derivados.

 

  • Cuando la cantidad sea menor de 300 litros y hasta 300 litros, con pena de prisión de seis meses a dos años y de cien a quinientos días multa.

 

  • En caso de que la cantidad sea igual o mayor a mil litros, con pena de prisión de cuatro a 10 años y de mil a 12 mil días de multa.

 

Igualmente, subraya que las sanciones que correspondan en este artículo se aumentarán hasta en una mitad cuando el responsable sea o haya sido trabajador o servidor público de la industria petrolera, en tanto, las penas que correspondan por los delitos previstos en este artículo, se aumentarán en una mitad más para el trabajador o servidor público que, con motivo de su trabajo, suministre información de las instalaciones, del equipo o de la operación de la industria que resulte útil o pueda auxiliar a la comisión de los delitos de referencia.

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Staff Oil & Gas Magazine

Equipo de redacción de Oil & Gas Magazine, nos gusta escribir sobre temas del sector petrolero nacional e internacional.

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